El tratamiento de las enfermedades musculoesqueléticas puede variar ampliamente dependiendo del tipo de lesión, su gravedad y las necesidades funcionales del paciente. En nuestra especialidad se utilizan desde tratamientos conservadores hasta procedimientos quirúrgicos altamente especializados.
Los principales tratamientos son:
- Tratamiento conservador:
Incluye el uso de medicamentos antiinflamatorios, reposo relativo, inmovilización con férulas o yesos y modificación de actividades. Este enfoque se utiliza principalmente en lesiones leves o en fases iniciales de muchas patologías. - Rehabilitación física:
Es una parte fundamental del tratamiento ortopédico. Se basa en ejercicios terapéuticos, fortalecimiento muscular, mejora de la movilidad articular y reeducación funcional, con el objetivo de recuperar la función perdida tras una lesión o cirugía. - Infiltraciones articulares:
Consisten en la aplicación de medicamentos directamente en la articulación o tejidos afectados para disminuir la inflamación y el dolor. Se utilizan con frecuencia en casos de artrosis, tendinitis o bursitis. - Cirugía artroscópica:
Técnica mínimamente invasiva que permite visualizar y tratar lesiones dentro de una articulación mediante pequeñas incisiones. Es común en rodilla, hombro y tobillo para reparar meniscos, ligamentos o cartílago. - Cirugía reconstructiva:
Busca restaurar la anatomía y función de estructuras dañadas mediante técnicas avanzadas. Puede incluir reparación de ligamentos, tendones o corrección de deformidades. - Reemplazo articular:
Consiste en sustituir una articulación dañada por una prótesis. Se indica en casos de desgaste severo, especialmente en cadera y rodilla, cuando otros tratamientos ya no son efectivos.



